A 5 años del envenenamiento de Straschenco

Este 9 de mayo se cumple un nuevo aniversario del hecho sufrido por nuestro Secretario Adjunto, Damián Straschenco. El sindicato de Luz y Fuerza de Zárate continúa denunciando la persecución política, judicial y mediática.           

Damián fue envenenado con material radiactivo en su lugar de trabajo, el complejo nuclear Atucha. Se trató de un hecho sin precedentes en la actividad nuclear de nuestro país que tuvo repercusión nacional e internacional. El 9 de mayo de 2017, consumió en una ingesta siete veces la dosis tolerada en un año para un trabajador de zona radiológicamente controlada. El agua pesada contaminada del reactor había sido colocada en su botella personal de hidratación.

Posteriormente nuestro compañero fue despedido e imputado por su propio envenenamiento con la ridícula acusación de sabotaje. Es decir, de atentar contra la empresa y el plan nuclear poniendo en riesgo la seguridad y el desarrollo de la industria nacional. Algo que contrasta con la medida de fuerza encabezada por el propio sindicato días antes del ataque a su vida, precisamente en defensa de los derechos laborales y el plan nuclear

Este hecho se dio en un contexto donde la política de estado era la criminalización de la protesta y la persecución de dirigentes que se oponían a los ajustes y flexibilización que se pretendía imponer. Hoy sabemos que de la ‘Gestapo Macrista’ que funcionó en sintonía al sector corrupto del poder judicial y medios hegemónicos que condenaban mediáticamente justificando las acciones de persecución.

Los integrantes de nuestro sindicato fueron y son objeto de una persecución política judicial en cabeza del Juez Federal de Campana, Adrián González Charvay, quien desde el inicio sólo tomó la hipótesis empresaria, sin escuchar a las víctimas, haciéndoles escuchas telefónicas y allanando posteriormente sus domicilios.

Actualmente, el juez cerró la etapa investigativa y pretende junto con la empresa estatal llevar a juicio a Straschenco. Esto pese a que quien quiso ser sindicado como el proveedor del material radiactivo, nuestro tesorero Ramón Almirón, fue sobreseído quedando claro que no tuvo nada que ver con las acciones se le endilgaron.

De este modo, aún no se sabe quién sacó el material nuclear y lo colocó en la botella personal de Straschenco.  Nadie sabe cómo salió material radiactivo de la zona controlada.  La única hipótesis tomada por Charvay, la del de autoenvenenamiento, surgida de los funcionarios de NASA es de una parcialidad manifiesta y sin prueba alguna.

Hoy la injusticia se proyecta también dentro de la empresa propiedad del estado, que después de 5 años sigue impidiendo a Almirón y a Gustavo Carriego –quien sólo fue testigo en la causa-, ingresar a la planta a realizar su labor y tareas gremiales.

A 5 años del envenenamiento en ATUCHA hay un asesino suelto. Exigimos el esclarecimiento de los hechos ocurrido el 9 de mayo del 2017 y el castigo a los responsables del envenenamiento de nuestro compañero, como así también la reincorporación inmediata de los dirigentes a sus puestos de trabajo y el cese de la discriminación y persecución.

Sindicato de Luz y Fuerza de Zárate

Personería Gremial 1669

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